CENTRAL INFORMATIVA DEL ADULTO MAYOR

domingo, 26 de julio de 2020

Una mirada al envejecimiento y a los que no parecen envejecer

Luigui Vidal Rivas
Perplejos se quedan algunos, cuando les hablan de personas que parecen darle vuelta al reloj o por lo menos detenerlo, estos casos de repuntes o “rejuvenecimientos” no han sido debidamente estudiados y un estudio de esos casos, podría echar luces, de la forma como el ser humano puede ser más longevo y más sano en su adultez mayor, pero estamos centrando nuestra atención solo en la vulnerabilidad y la enfermedad.
El envejecimiento es manipulable y aunque no se detenga de todo, los progresos de las personas que permanecen mejorando física y mentalmente, le dan el alcance, el aspecto genético es importante, pero lo que haces durante tu proceso de envejecer es aún más determinante.
La teoría que dice que el envejecer se da por saltos, y no gradualmente, no está probada, es posible que esos “saltos” sean solo el producto incubado, de mal hábito de envejecer y que puede producir un infarto, en el momento menos pensado, o una lesión articular.
Los buenos hábitos nutricionales y de actividad física, logran grandes resultados, sobre todo cuando se creó una base, durante la niñez y la adolescencia, si pasando los 50 tienes un peso adecuado y no tienes diabetes, hipertensión o artrosis, y por tanto bailas y te ejercitas, además de leer, niveles moderados a bajos de triglicéridos, colesterol y ácido úrico, se está bien encaminado para una buena adultez mayor.
La obesidad es una bomba de tiempo, que puede estallar en cualquier momento de nuestra vida y la baja actividad intelectual puede disminuir la capacidad de tu cerebro, necesitado de estímulos, esos “saltos “de los que hablan se deben a males que se van formando gracias a malos hábitos y sedentarismo.
La gerontología nos enseña que el proceso del envejecimiento es un proceso de toda la vida y por tanto, muchos males que se asocian con la edad, son causados por decisiones y acciones de etapas anteriores de nuestra vida, si bien hay enfermedades que parecen no respetar ninguna acción preventiva y es porque aun la ciencia no puede explicar, porque se originan.
Preocupa una nueva era de confort, donde se evita esfuerzos físicos, se evita caminar, se evita subir escaleras, donde se considera locos o pobres a los que caminan muchas cuadras.
Uno recuerda frases de excompañeros de trabajo, que en un momento decían, que voy a estar caminando, ahora trabajo en un banco, y otra dama que ve como una vergüenza caminar unas cuadras, “como si no tuviera plata para el pasaje o taxi”, y esperan el ascensor hasta para el segundo piso, pero el envejecimiento les pasará la factura más tarde.
El factor preventivo, es el gran vacío de las políticas públicas, que solo se preocupan de asistir a los vulnerables, siendo la vulnerabilidad prevenible y teniendo profesionales de gerontología, en la gran tarea de encaminar el envejecimiento, con más calidad de vida y longevidad.
El envejecimiento no es lo que se cree, la humanidad puede vivir más y mejor, y tal vez envejecer no es algo que parece que está ocurriendo en algunas personas, hay un secreto o es nuestra ceguera y prejuicios que cargamos, que no nos deja ver, el futuro demandará nuevas definiciones y tal vez los términos actuales serán desplazados, todo es posible.

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